certificado energético en Vigo

Qué es el certificado energético

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Qué es el Certificado Energético?

El certificado energético de un inmueble indica primeramente su identificación: la dirección, referencia catastral, y normativa con la que se construyó.

El certificado energético para edificios tiene dos calificaciones, como podemos leer en la etiqueta energética: una para consumo de energía y otra para emisiones de CO2. Generalmente ambas están estrechamente relacionadas. Al usuario final lo que le importa, generalmente, es consumir menos energía, y por tanto pagar menos a final de mes. Pero, lo que decide la calificación de la vivienda es la segunda: las emisiones de CO2, que es la que le importa al planeta.

La diferencia entre una y otra es que las emisiones de CO2 valoran que las energías sean renovables, así que una vivienda con gran gasto energético, pero con energías renovables o sostenibles puede obtener una buena calificación (menos eficientes son los sistemas por efecto Joule, acumuladores de tarifa nocturna, radiadores eléctricos o de calor azul), gasóleo, gas natural/glp, y como más eficientes los sistemas de aerotermia, geotermia, biomasa y energía solar).

Por ejemplo, si colocamos una caldera de biomasa o pellets en una vivienda no adosada y sin aislamiento, es probable que obtengamos una calificación B o incluso A de emisiones de CO2, pero una calificación E o inferior en consumo de energía.

Y cómo es de eficiente mi vivienda con respecto a las demás?

La mayoría de las viviendas en España es de calificación E. Así, todo lo que esté por encima de esa E nos va a ayudar a ahorrar energía y, lo que esté por debajo nos va a hacer derrocharla.

La eficiencia energética de esta vivienda resulta muy «cuestionable». Por tanto, para ahorrar en la factura, lo más importante son las medidas pasivas, es decir, un buen aislamiento térmico, una buena orientación (aunque esto no se pueda cambiar. En Galicia, lo mejor es sur, sureste o suroeste), y protección solar, así como ventanas y vidrios de poca transmitancia térmica (doble ventanal, o ventanas con rotura de puente térmico), entre otras medidas.

Partiendo de la base de que el consumo medio mensual de energía para una vivienda con una calificación E puede rondar los 60 €/mes, el consumo para una vivienda con una letra A serían unos 30 €/mes o menos. Sin embargo, para una vivienda con una letra G, el consumo sobrepasará los 80 €/mes.

Hay que tener en cuenta que estos son valores estándar, y que dependen mucho del mes del año en el que estemos, y de los usos que haga el usuario del inmueble. Esa diferencia de ahorro energético, aunque pueda parecer pequeña respecto al precio del alquiler del inmueble, puede ser decisiva frente a precios de alquileres parecidos.

En la compra de un inmueble, una buena letra puede tener aún más ventajas, como la reducción futura del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles), o el hecho de no tener que hacer futuras derramas para mejora de las instalaciones o de la fachada del edificio.

Realizar las mejoras que se aconsejan en la certificación energética, no es sólo contribuir a un mejor medioambiente y cuidado del planeta, sino a ahorrar en tu factura energética de calefacción y agua caliente de nuestra vivienda.

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